martes, 21 de octubre de 2014

La herencia Romana en Castilla y León

Ciudades romanas en Castilla y León ( información tomada de La Pervivencia del mundo romano en Castila y León

Clunia y Tiermes fueron dos de las ciudades de nuestra Comunidad Autónoma que tuvieron un destacado papel en la primitiva historia de la Hispania Romana. Situadas en las provincias de Burgos y Soria respectivamente y no muy alejadas entre sí, ambas fueron ciudades arévacas luego romanizadas. Emplazadas en plataformas elevadas por encima de los 1.000 metros de altitud y cercanas a ríos, en ellas se pueden observar perfectamente cómo las razones geoestratégicas son fundamentales a la hora de escoger el asentamiento de una población.

Clunia, que ya era municipio desde tiempos de Tiberio, se convirtió en Colonia Sulpicia por iniciativa de Galba en agradecimiento al apoyo que la ciudad le prestó para ser proclamado emperador. Y fue, como Astorga, capital de uno de los conuentus iuridicus creados por Claudio más extensos de la provincia tarraconense. Tiermes no tuvo una importancia equiparable pero, sin embargo, es hoy un referente ineludible por su arquitectura rupestre, propiciada por su situación sobre una roca arenisca que pudo ser trabajada fácilmente (para saber más sobre Clunia).

Las villas Romanas

Una de las villas romanas más importantes de Castilla y León es la de La Olmeda que, situada en Pedrosa de la Vega (Palencia), constituye una enorme mansión residencial de un gran propietario rural del Bajo Imperio. Orientada hacia el mediodía en una llanura en la margen derecha del río Carrión, de la villa se conserva la zona residencial o villa urbana – el edificio habitado por el propietario y su familia- decorada con numerosos y excelentes mosaicos que nos hablan de la prosperidad económica y social de su dueño. La suntuosidad de la casa, cuyos muros estuvieron enlucidos y pintados y con un complejo termal que está en proceso de excavación, unida a la riqueza de los útiles domésticos, piezas del ajuar femenino o las monedas encontradas, nos permiten suponer una importantísima explotación agrícola y ganadera (para saber más sobre la Olmeda).

Las Calzadas

Dentro del ingente patrimonio artístico y cultural que hemos heredado de Roma, las calzadas son probablemente los elementos menos valorados. Por su condición de obras de ingeniería y arquitectura utilitaria. A pesar de que, sin embargo, muchos estudiosos modernos coincidan en referirse a ellas como el principal monumento de la romanización. Roma desarrolló su red viaria paralelamente a su expansión militar y a través de ella extendió su cultura uniformando hábitos políticos, militares, administrativos o sociales. Las calzadas romanas fueron de esta manera torrente colosal de ideas, como más tarde lo serían en época medieval otros grandes caminos europeos. Uno de los ejemplos más ilustrativos que conservamos en nuestro territorio es la Vía de la Plata, ejemplo paradigmático de calzada romana llamada a pervivir hasta la actualidad por su importancia en los siglos posteriores como vía de peregrinación Santiago o cañada real (para saber más).


Las Médulas

Declaradas por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad en 1997, Las Médulas son el grandioso vestigio de la que fue, entre los siglos I y III de nuestra era, la mayor explotación de oro de toda la Hispania romana. Y aunque hay pruebas evidentes de que los pueblos indígenas ya extraían este metal, fueron los romanos quienes lo hicieron de manera intensiva y con técnicas mucho más avanzadas: la ruina montium de que nos habla Plinio el Viejo, consistente en la excavación de una red de galerías en el interior de las montañas que se desplomaban al introducir en ellas trombas de agua previamente acumuladas en depósitos. Todos los indicios apuntan a que la conquista del noroeste de la Península Ibérica se debió a razones económicas: Roma sometió a los astures para garantizarse un metal estratégico convirtiendo su territorio en la principal zona aurífera de Hispania y, probablemente, del Imperio (para saber más: mineria del oro , medulas ).

La pervivencia de la ciudad romana

Astorga, capital de los astures y amacos en el tiempo de la dominación romana, lo fue más tarde de un conuentus iuridicus de dilatadísima extensión. El nacimiento de la ciudad, al amparo de las condiciones surgidas por la ocupación romana en el noroeste peninsular, vino marcado precisamente por su condición de capital de un territorio en el que situó la mayor explotación aurífera de la Hispania Romana: Las Médulas. La organización política, administrativa y militar en esta parte del imperio se hizo en función de un único objetivo: desarrollar y proteger la minería del oro. Astorga, extraordinario cruce de caminos, pues en ella confluían las calzadas que llevaban a lugares como Mérida, Braga, Lugo o Zaragoza, fue una ciudad importantísima cuyos numerosos vestigios arqueológicos nos permiten hacernos una interesante idea de la vida urbana (para saber más 1 y 2 ).

Organiza esta informacion pues forma parte del material que debes conocer para preparar el esquema final de la leccion.

Arte Romano. Escultura. Características generales

Comentario de Imágenes

Vamos a realizar el comentario de las siguientes obras de arte.

lunes, 20 de octubre de 2014

Esquema del tema 2: Arte Romano

El arte clásico: Roma( Características generales)
  • Arquitectura religiosa y civil (Carácterísticas, tipologias, ejemplos destacado)
  • La escultura (características): el retrato y el relieve histórico (Evolución, ejemplos).
  • Principales manifestaciones en la Hispania Romana y en Castilla y León: Arquitectura pública (el teatro de Mérida, el acueducto de Segovia) y privada (villa romana de la Olmeda).

domingo, 19 de octubre de 2014

El Arte Romano


Opus Caementicium.


Los romanos generalizaron la técnica del emplecton griego para erigir sólidos mu­ros de tres hojas y grandes bóvedas que cerraban vastos es­pacios. Como relleno de estos muros emplearon un nuevo material de construcción: el Opus Caementicium u hormigón romano, que constituía el núcleo estructural del muro y se convirtió en el verdadero artífice de los avances tecnológicos producidos en este periodo. El hormigón romano era bastante diferente en su composición al hormigón actual. El único aglomerante que se conocía desde el siglo IV a.C. era el mortero de cal aérea, compuesto de cal grasa, arena y agua. Alrededor del siglo II a.C., los romanos aprendieron a usar la pozzolana o puzolana, un tipo de ceniza vol­cánica presente en la península itálica, que producía un mortero de gran monolitismo y dureza.

Este mortero hecho con pozzolana presentaba la no­table propiedad de fraguar en contacto con el agua debido a su alto contenido en silicatos, haciendo que fuera excepcionalmente útil para usos portuarios, a diferencia del mortero de cal grasa –que no fragua, sino que endurece por carbonatación mediante un proceso que además es reversible-, el cual presentaba un mal comportamiento en presencia de humedad.

Para la obtención de esta mezcla empleaban 12 partes de puzolana, 6 de arena, 9 de cal y 16 partes de piedra. Los elementos se vertían en seco dentro de los moldes, añadiendo con posterioridad el agua y ejerciendo un enérgico batido. El agregado fraguaba y endurecía rápidamente, produ­ciendo una masa densa y homogénea de gran resistencia.

Las posibilidades que presentaba el conjunto de mor­tero de cal y puzolana influyeron decisiva­mente tanto en las fábricas de muros como en el ele­mento más representativo de la construcción romana: el arco y sus formas asociadas. Este pétreo artificial, el hormigón, gozaba de grandes ventajas frente a la piedra natural. El empleo de Opus Caementicium evitaba el proceso de ex­tracción, labrado y transporte de la piedra y además reducía el tiempo de ejecución. Además la preparación, amasado y levantamiento de los materiales que se necesitaban para el hormigón no precisaba obreros de gran cualificación, a diferencia de lo que ocurría en la construcción de muros de piedra. El hor­migón se vaciaba en un molde de cualquier forma y a cualquier es­cala, cuyo único defecto era que, al endure­r y desencofrarse, quedaba al descubierto una superficie poco resistente al agua y escasamente presentable visualmente, lo cual obligaba necesariamente a la colocación de un revestimiento permanente. Los romanos de­sarrollaron varias formas de revestimiento en un proceso de evolución que estudiaremos cuando hablemos de la formación del muro. La puzolana necesitó también de un proceso de adaptación, experimentación y evolución antes de generalizarse su uso, hecho que se produjo hacia la segunda mitad del siglo I d. C. bajo el mandato de los emperadores de la dinastía Flavia. Castro afirma que, en un principio durante más de dos siglos, la puzolana se empleó sin cocer, mezclada con cal aérea, para rellenar el núcleo interior de los muros pues ahorraba mortero de cal y facilitaba el fraguado, aun en el caso de traba­jos en lugares húmedos. En palabras de Vitruvio: "...Se unen súbitamente en un cuerpo y se endurecen por instantes, consolidándose en el agua de modo que no bastan a desatarlas ni la violencia de las olas, ni ninguna otra fuerza de las olas." Para ampliar información: aqui

viernes, 17 de octubre de 2014

El foro Romano, Arquitectura

Artículo II sobre el foro, tomado del blog mi moleskine arquitectonico

Templo de Antonino y Faustina. Foto cortesía de dfworks

Como símbolo de la majestad y monumentalidad imperiales, los foros romanos se caracterizaron por la imponente construcción de templos y edificios seculares, así como por su ornamentación con estatuas y motivos alegóricos.

Restos de la basílica de Majencio

La anterior entrada estuvo dedicada a la evolución y trazado urbano de los foros en Roma, el presente post explorará algunos de sus monumentos más conspicuos.

CURIA JULIA

“Curia” deviene de “co-viria”, que significa “asociación de hombres” y “Senado” deriva de “senex”, que significa “hombre viejo”. La curia era originalmente el lugar donde se reunían los ancianos de las tribus cercanas a Roma. La antigua Curia Hostilia, un modesto edificio donde el senado se reunía en modestas bancas de madera durante la República, fue quemada por una turba en el 52 a.C.
La Curia Julia fue comenzada por Julio César en 44 a.C. y culminada por su hijo adoptivo Augusto en 29 a.C.


El edificio de ladrillo, estaba originalmente recubierto de mármol en su mitad inferior y estuque imitando mármol en la superior, en el mismo estilo que las Termas de Caracalla. Presenta una planta rectangular de 25.2 x 17.6 m y 15.4 m de altura y está ligeramente girada con respecto a la antigua Curia Hostilia, definiendo con más claridad el contorno espacial del foro.


Frente a la fachada había un pórtico de columnas jónicas, llamado Chalcidium, que fue dedicado a la diosa Minerva, y que cubría unas escaleras alargadas. Tenía también dos enormes puertas de bronce, que fueron movidas a la iglesia San Giovanni in Laterano por Borromini, durante el barroco.


El interior es una habitación simple que acogía a 300 senadores. En la parte posterior estaba el podium, donde estaba el presidente del senado.


En las paredes laterales había tres nichos, los centrales con un pedimento semicircular y los otros con uno triangular.

Techo de la Curia. Foto cortesía de jere7my
La Curia que vemos hoy fue restaurada por Diocleciano en 283 d.C, tras ser parcialmente destruida por un incendio. A esta época corresponde la actual decoración visible en el piso de mosaico.
Foto gmcdowel

A principios del siglo VII fue transformada en la Iglesia de San Adriano.

Foto cortesía de antmoose

En los años 1930s Mussolini mandó demoler la iglesia y restaurar el edificio lo más cercanamente a su estado original.

TEMPLO DE ANTONINO Y FAUSTINA

Es el edificio mejor conservado del Foro Romano. Se ubica al este de la Basílica Emilia, frente a la Vía Sacra. Fue construido por Antonino Pio a la muerte de su esposa Faustina en 141 d.C.
El edificio descansa en un podio y consta de una cella originalmente revestida en mármol, un pronaos de 6 columnas orden corintio con capiteles tallados en mármol blanco, y de una altura de 17 m. El friso tiene una decoración de grifos. La construcción descansa sobre un estilóbato.


Destaca por la simplicidad y pureza de su estilo, que es corintio, próstilo y hexástilo.
En las columnas pueden verse marcas de las incisiones que se hicieron en la Edad Media, a fin de derribarlas mediante cuerdas.


En el siglo XVII el templo fue convertido en la Iglesia de San Lorenzo in Miranda.


BASILICA JULIA

Este edificio alargado de 109 x 48 m fue iniciado por Julio César en el 54 a.C., concluido por Augusto en el 12 a.C. y reconstruido por Diocleciano en 283 d.C. La basílica es una de las tipologías más importantes en la arquitectura romana y que luego sería adoptada en las iglesias del cristianismo.


La basílica descansaba sobre un podio y estaba rodeada por una columnata de dos niveles. Su nave principal, de 82 x 18 m y tres pisos de altura y podía dividirse en cuatro partes gracias a estructuras de madera removibles. Además, tenía otras dos naves menores a los costados. Dentro de sus funciones acogía cortes civiles y tiendas.



BASÍLICA EMILIA

Paralela a la basílica Julia este edificio de planta trapezoidal tenía 70 x 30 m constaba de tres naves, siendo la central de 12 m de ancho. Estaba rodeado por una arcada de dos niveles, compuesta de 16 arcos.



Fue construida en 179 a.C. por Aemilius Lepidus y ampliada a través de los siglos. El edificio vino a reemplazar a las antiguas tabernae del antiguo foro romano, por lo que se incluyeron nuevas tiendas llamadas tabernae novae.


TEMPLO DE SATURNO

Henos aquí, a los pies de lo que queda del templo de Saturno, 8 columnas de su pórtico. La escala es, en efecto, monumental, y uno no puede evitar conmoverse al imaginar la sensación que habría producido al ciudadano común cuando estaba construido.


Este templo es la estructura más antigua de la zona, data entre 501 al 498 a.C. y además de templo era la casa del tesoro del Estado Romano. Era un témplo jónico. Al interior albergaba la estatua de Saturno, dios de la agricultura.

Foto cortesía de Ramon San Juan.

ARCO DE SEPTIMIO SEVERO

El arco de Septimio Severo (o Séptimo, cuyo nombre no tiene nada que ver con el ordinal 7), fue erigido en el 203 por sus hijos Caracalla y Geta para celebrar los triunfos del emperador . Es una portada de mármol ricamente decorada en bajorrelieves, con un arco mayor central y dos pequeños arcos laterales (otra referencia al emperador y sus hijos). Sobresalen cuatro columnas, y sobre el arco originalmente había una escultura de bronce de una cuadriga del emperador con sus dos hijos. Un detalle curioso es que, luego de que el sangriento Caracalla matara a su hermano Geta delante de su madre, mandó borrar su nombre de todos los monumentos en el imperio.



La tercera y última parte de esta serie dedicada a los foros versará sobre el interesante Mercado de Trajano. Hasta entonces.

jueves, 16 de octubre de 2014

Para Comentar obras de arte romanas


Aquí tienes el Panteon  y la Maison Carree

Vamos ahora a comentar estas dos obras arquitectónicas.
Puedes usar tu libro o los materiales de la presentacion,aplicando lo que hemos visto hasta ahora, asi como empleando el vocabulario de cada estructura y elemento arquitectonico:


Arquitectura Romana. Obras

miércoles, 15 de octubre de 2014

El foro Romano, Urbanismo

Artículo tomado del blog mi moleskine arquitectonico




EL FORO ROMANO, URBANISMO

Pocos espacios han sido tan influyentes en la historia del urbanismo como el Foro Romano, no sólo desde el punto de vista urbano arquitectónico sino social y cultural. Aún hoy se utiliza la palabra foro como un sitio donde se congrega la gente y discuten asuntos de interés y a veces, como en internet, no necesita de un espacio físico.
El concepto urbano de Foro fue repetido en varias otras regiones a través del imperio y se convirtió en un símbolo de la "romanización" de las ciudades conquistadas o fundadas (ver aquí el caso de Petra, en Jordania). El foro fue también el punto de estructuración urbana de asentamientos romanos militares o castrum, que luego influenciaría la experiencia española de fundación de ciudades durante la Reconquista y la posterior colonización americana. El Foro romano es pues el antecesor de nuestras plazas.


Lamentablemente quedan hoy pocas ruinas en pie, luego de 2000 años de saqueo en la ciudad eterna. Debo confesar que estando en el sitio es difícil hacerse una idea de la lógica de estos espacios, hoy atravesados por la Via dei Fori Imperiali. Aún así, es impresionante pararse desde la colina Capitolina e imaginar la escala monumental de aquellos espacios y templos.




Vista del Foro Romano desde la Colina Capitolina al suroeste, con el Templo de Saturno en primer plano

Existen varios foros en Roma, superponiéndose en una compleja concatenación de espacios y monumentos, erigidos durante la República y subsecuentemente por varios emperadores. Para no hacer demasiado extensa esta entrada, dedicaremos esta primera parte a revisar las características urbanas de los foros romanos, y la próxima tratará sobre algunos de sus más importantes monumentos arquitectónicos.




Foro desde sur, con el Templo de Antonina y Faustino y la Curia. En primer plano se ve la poza alargada de la Casa de las Vestales.

EL ÁGORA GRIEGA Y EL FORO ROMANO

Es ineludible establecer un paralelo entre el ágora, el espacio público dearrollado por los atenienses, y el foro romano. De hecho, es posible que el espacio romano haya tenido influencias de su equivalente griego, una teoría reforzada por el hecho de que en las ciudades etruscas (antecedentes de las romanas) no se han encontrado vestigios de un espacio público similar. Después de todo, el ágora era, como el foro, el espacio público más importante de la ciudad, donde los habitantes solían reunirse para debatir aspectos importantes de sus comunidad.

Sin embargo, mientas el ágora griega fue simplemente un espacio público, el foro romano evolucionó como un ámbito mucho más importante, tanto en términos funcionales como simbólicos, de allí el carácter monumental en el espacio de éste último.






"El ágora griega establece una tipología formal, el foro romano concreta el simbolismo de la plaza como punto central en los significados de una arquitectura y una sociedad esencialmente urbanas. Mientras el ágora griega contribuía a dar al ciudadano conciencia de sí mismo, el foro romano daba conciencia de sí mismo al Estado".



Juan Carlos Pérgolis en su libro "La Plaza. El centro de la Ciudad"




Foro Romano, con el Arco de Septimio Severo y a los costados la Basílica Julia (derecha) y la Basílica Emilia (izquierda)

CARACTERÍSTICAS DE LOS FOROS

Si bien los foros variaron en tamaño y funciones, hay algunas características que eran más o menos recurrentes en su configuración. Por lo general los foros tienen forma geométrica, básicamente rectangular (en proporción 2 a 3, como manda Vitruvio), rodeados de pórticos. Albergaban diversas funciones: religiosas (acogiendo al menos un gran templo), cívicas (dominadas por una basílica) y comerciales (diversas tiendas y mercados). Era frecuente también encontrar un teatro y un baño público, así como la curia (usada para reuniones del consejo municipal) y el comitium (para reuniones políticas).


Las colonias militares o castrum se organizaban en una grilla en cuyo centro estaban el foro, desde el cual salían dos vías que seguían la dirección de sus ejes principales: el cardo y el decumano.

LOS FOROS DE ROMA


El primer foro que se realizó, el llamado Foro Romano, fue concluido durante la República. Adicionalmente se crearon los llamados foros imperiales, construidos hacia las colinas Capitolina (norte) y el Quirinal (noreste), que descongestionaron el Foro Romano a la vez que servían de reconocimiento para su respectivo emperador. Cada uno de estos foros era una unidad espacial independiente, y se hallan separados a pesar de ser vecinos.




En rojo, el Foro Romano en épocas de la República. En negro, remodelación tras la cosntrucción de los foros imperiales.
Falta aquí la Basílica Emilia, ubicada sobre la antigua Basílica Fulvia.
Planta general de los foros durante su máximo esplendor.



Los foros vistos desde el noreste.
A continuación revisaremos las principales características de cada foro, según el orden cronológico de su construcción.


EL FORO ROMANO

Fue el primero de los foros y por ende es el que tiene la forma más irregular.


El foro primitivo de Roma se ubicó en un terreno desecado, en medio de un valle pantanoso entre las colinas Palatina y Capitolina. Los romanos drenaron esta área en el siglo VII a.C. convirtiendo a esta área en el mercado de la ciudad y el sitio donde se concrentraba la actividad civil y económica de los habitantes.


En un principio se ubicó aquí la Regia, la antigua residencia de los reyes romanos, la Domus Publica (la casa del sumo sacerdote) y la Curia Hostilitia para el senado. En una esquina se hallaba la cárcel.
Posteriormente se forman los tabernae, o puestos de mercado de carácter permanente, que limitan el área del espacio.


Junto a los edificios seculares habían también otros religiosos, entre los que destacan el templo de la Concordia, el templo de Saturno y el templo de Juno. Había también aquí un espacio donde se ubicaba la Lapis Niger, la tumba de Rómulo (esta mezcla de funciones, por ejemplo, hubiera sido impensable en el ágora griega).


Posteriormente el espacio adquiere una forma trapezoidal, se hallaba definido por la Basílica Julia al sur y la Basílica Emilia al norte.


El foro estaba atravesado por la Vía Sacra que es por donde transcurrían los generales victoriosos. El arco de Tito que domina el acceso al foro romano es bastante posterior, en memoria a la toma de Jerusalén.


En general, el antiguo foro romano compartía con el ágora griega el carácter comercial del espacio, añadiendo por actividades cívicas y religiosas, e incluso lúdicas, ya que eventualmente se celebraban aquí juegos durante la República, aunque eventualmente sólo las procesiones de apertura o pompae.

LOS FOROS IMPERIALES

En palabras de Spiro Kostof, lo que hicieron los emperadores fue apropiarse del centro cívico de Roma, para enfatizar sólo una de sus funciones: la de convertirse en un mueseo al aire libre que celebrase los triunfos y tradiciones del imperio, una especie de propaganda dinástica. La serie de foros dedicados a la gloria de los emperadores usurparon mucho de la autoridad del antiguo foro republicano.



Los Foros Imperiales, superpuestos sobre la traza moderna de la ciudad.
Foto tomada en el sitio de excavación en el Mercado Trajano.

a) El Foro de Julio César (54 - 46 a.C)

El primero de los foros imperiales se ubicó al costado del foro romano. Julio César remodeló algunas de las estructuras del antiguo foro (como los tabernae) , y creó su propio Foro en el 51 a.C.


Este foro de forma rectangular (160 x 75 m), se ubica detrás de la nueva Curia Julia (que reemplazó a la Curia Hostilitia) siguiendo su misma dirección, ligeramente girada al noroeste.
La plaza del foro Julio estaba definida por pórticos a dos niveles, y presidida en su lado más largo por el templo Venus Generix, símbolo del linaje Juliano.


b) El Foro de Augusto (20 - 2 a.C.)

Adosado y con el mismo alineamiento que el Foro Julio, pero siguiendo una dirección perpendicular a éste. El punto focal del espacio es el templo de Marte Ultor. Hacia los costados se ubican dos exedras semicirculares.


c) El Foro de la Paz

Construido por Vespaciano (el mismo que inició la construcción del Coliseo) en el 71 al 75 d.C., ubicado frente al Foro de César y el de Augusto. Entre estos foros se ubicaba un amplio espacio, donde se ubicaba la Via dell'Argileto.
Aquí se ubicaba el Templo de la Paz, donde se guardaban los tesoros saqueados tras la conquista de Jerusalén.
Tenía una planta rectangular con el templo de la Paz como remate viual. El templo "tenía planta rectangular con un ábside y estaba precedida por un altar y un pronao hexástilo alineado en el eje del pórtico y articulado en dos hileras de columnas de dimensiones mayores respecto a las del pórtico".


c) El Foro de Nerva

Domiciano decidió construir este foro para unificar el espacio entre los foros de Julio y Augusto y el Templo de la Paz, erigido por su padre Vespaciano, con el vecino barrio de la Subura, al norte, por lo que también es llamado Foro Transicional. Es un foro estrecho y alargado, en cuyo extremo se ubica templo a Minerva. Debido a la muerte de Domiciano, este foro fue inaugurado por su sucesor, Nerva.


d) El Foro de Trajano (98-117 d.C.)

Es el más grande de todos los foros en Roma, tan grande como todos los otros foros juntos.
El complejo fue construido para celebrar la victoria de Trajano sobre los dacios, un pueblo en Rumanía. La majestuosidad del complejo se debe a la necesidad de demostrar el poder de Trajano, nacido en España, quien necesitaba ser aceptado como romano en el corazón de los ciudadanos.


El Foro Trajano, de 300 x 185 m, fue construido por el arquitecto Apolodoro de Damasco (autor del Panteón). Para su construcción hubo que excavar parte de las colinas Capitolina y el Quirinal.


En la fachada sur en forma de curva se encontraba un arco triunfal, enfrentando al Foro de Augusto, y da paso a una extensa plaza de 200 x 120 m.


A los lados de la misma se ubican otras exedras semicirculares, y al fondo, en lugar de un templo como en los otros foros se ubicaba perpendicularmnete la basílica Ulpia, la más grande construida en Roma de 170 x 90 m, cuyos ábsides laterales hacen eco de las exedras, inspiradas en las del Foro de Augusto. Continua a ella se halla la columna Trajana, flanqueada por dos bibliotecas laterales, una griega y otra latina. Remata el conjunto el templo del propio emperador, convertido en dios, ubicado en un segundo patio y definido por una pared curva.


Junto al foro de Trajano, siguiendo la forma curva de una de sus exedras, se encuentra el importante Mercado de Trajano, que trataremos en un próximo post.

Para entender el proceso de construcción de los foros recomiendo este resumen de arteHistoria.









En la siguiente entrega comentaremos algunos de los edificios más representativos de los foros romanos. Hasta entonces.

VER TAMBIÉN
- ARQUITECTURA ROMANA



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